Ides Kihlen, imparable a los 104 años, sigue creando

Una escultura, suerte de doble de riesgo de la artista en tiempos de pandemia, se exhibe junto con su obra en una galería de Retiro; mientras tanto, ella sigue pintando y tocando el piano en su departamento

Una escultura, suerte de doble de riesgo de la artista en tiempos de pandemia, se exhibe junto con su obra en una galería de Retiro; mientras tanto, ella sigue pintando y tocando el piano en su departamento.

“La gente entra a saludarla y no acredita que no sea Ides. Ella me parece un ejemplo de dedicación, perseverancia, trabajo, humildad y esperanza”, dice, Noel Alonso, quien colaboró con la exposición de la galería de Retiro que reúne –además de lo que viene a ser un doble de riesgo en tiempos de pandemia–, más de cincuenta trabajos, entre recientes y algunos históricos. Se pueden ver en Arroyo 981 hasta hoy, concertando cita por el correo mensajes@galeriaazur.com. Fue Declarada de Interés Cultural por la Legislatura de la Ciudad y junto a acercARTE colabora con CONIN, organización dedicada el tratamiento y prevención de la desnutrición infantil. La muestra también se puede ver online.CIEN AÑOS DE LA MAGA QUE IRRUMPIÓ INESPERADAMENTE EN EL ARTE

“Me encanta hacer todo esto y que a la gente le guste, en este momento del mundo. Estoy muy feliz por el reconocimiento, y por seguir pintando y tocando el piano”, dice ella, que nació en 1917 en Santa Fe, en plena Primera Guerra Mundial. De chica se cambió (por decisión propia) su nombre sueco por otro inventado por ella, Ides. Su nombre de pila original es uno de sus tantos misterios. Otro puede ser cómo hace para estar activa después de los cien años. Pasa las mañanas en su taller y por las tardes se sienta al piano. “La vedad es que no me vacuné todavía porque nunca en mi vida tomé ni una aspirina”, dice Kihlen. La artista cumple 104 años el 10 de julio y sigue en su ley, comiendo como un pajarito lo que se le antoja, sólo lo que ella misma se prepara y siempre regado con champán. En su cuenta de Instagram, sus hijas Ingrid y Silvia comparten videos donde se pueden ver sus manos laboriosas cortando y pegando papelitos y pintando líneas, y a la vez escuchar de fondo una de sus composiciones ejecutadas por ella misma. “Está regia. Un poco sorda, pero no le afecta demasiado. Ella trabaja todo el día. Terminó un cuadro hace dos días. Ya empezó otro”, cuenta Ingrid.

Sin salir nunca de su departamento de la Avenida Alvear, la artista arrasó en Madrid en la feria Estampa, que cerró el 11 de abril, con un solo show en la galería Aina Nowack que fue un éxito de ventas. Una de sus últimas obras es la intervención de una vieja barrica de vino, un trabajo minucioso y exigente físicamente para la artista, pero hecho con esmero para participar en Zaffiro Art Bubbles, una acción solidaria a beneficio de Casa Garrahan en la que participaron otros 28 artistas, como Eduardo Stupía, Pedro Roth, Mariano Cornejo, Lina Leal y María Noël. Las piezas están en exposición hasta el domingo en el restaurante Tribuna Plaza del Hipódromo de Palermo (Av. Del Libertador 4401). La subasta se realizará en forma virtual a principios de mayo. A Ides, además, siempre le interesa colaborar con las buenas causas.

Por: María Paula Zacharías

Original: LA NACION